En definitiva tengo algo por los brujos y este es un buen ejemplo, El Rey Brujo, condenado a vagar por la tierra hasta que esta se parta por la mitad siempre en compañía del destructor del mundo.
Siempre es divertido hacer este tipo de trabajos para mejorar la mano, desarrollar ideas y en definitivo este fue un trabajo muy divertido de hacer, a lo mejor se presta para una serie de ilustraciones.