viernes, 14 de marzo de 2014

La perdida de atención o de como se me mueren los sueños.



  Después de un título tan duro solo me queda reconocer que es algo que pienso muy seguido pero no lo acepto, es verdad que todos tenemos un punto de quiebre pero la vara que mide eso en mí esta echa de un plástico muy resistente. Mientras los años pasan sigo pensando que algún día haré algo que valga la pena, algo que me alegre hacer todos los días y que me deje vivir y de paso me dé algo para vivir pero sigo atado a la idea de la seguridad, esa seguridad que me pone un techo con agua al abrir una llave, y aun así, siento que debo ser agradecido por lo que me he comprado con horas y horas de rutina sin fin, o al menos hasta que llega la hora de salida y que me da pie libre a hacer lo que quiera pero solo por dos horas o sino no logro descansar lo necesario y a la hora de madrugar la llegada temprano a la rutina se puede afectar y es mi culpa (cuando no la verdad). A todo esto pienso que el que se sabotea soy yo mismo, porque, ¿No puedo culpar a nadie más? ¿O sí?, Tal vez pueda culpar a mi familia, a mis padres que me dieron lo que necesitaba, apoyo, educación, comida, vestido y cariño pero si lo hago tengo el presentimiento que quedaría como un desagradecido. A mis profesores, no, muy común. A la sociedad, si, la sociedad que ha limitado me discurso y critica, o al menos si los hubiera dicho tendría de que quejarme pero al no haberlo hecho no tengo derecho a quejarme. La verdad puedo seguir así por mucho tiempo sin resolver nada y darme cuenta que es responsabilidad mía el no salir del agujero que he hecho para mí mismo, es cierto que hay cosas que me limitan como el no tener dinero o el no tener el talento necesario para cumplir con el trabajo que me lo daría pero esas son otras cosas, lo cierto es que ya no espero nada pues es una pérdida de tiempo y ese no queda mucho en nosotros, nuestros cuerpos se deterioran y cuando menos lo piensan ya no pueden correr como antes o algo peor.